jueves, abril 20, 2006

"¿De Otro planeta?"


Hoy, después de tanto tiempo toca un post rápido y directo, a la par que asquerosamente publicista.
Es para invitaros a la presentación del libro “¿De otro planeta?” .
Se trata de una obra colectiva de blogs publicada como libro.
Se presenta en papel con una selección de 34 diarios personales escritos por lesbianas y publicados en Internet ( Entre los cuales se encuentra 4Topos).
El sábado 22 a las 19.30 en la presentación del libro de poemas de Lais Arcos que organiza Ellas Editorial en el hotel Axel de Barcelona (Aribau con Consell de Cent). Ese día, aprovechando la sala y que habrá cava y canapés gratis, será el pre-estreno improvisado de ¿De otro planeta?.
Así que, ¡allí os espero!

Para más información: http://www.deotroplaneta.com/

miércoles, marzo 22, 2006

Flor de fresas


Nunca me gusto la velocidad, porque me mareo enseguida, y cuando viajo suelo mirar a los lados y no al frente porque entiendo que así da menos vértigo.
Pero el caso es que un roce me aviso de lo contrario y una mirada de lo siguiente.
Volvía a estar en un fiesta en la que el resto desaparecía al instante: tan solo oía mi camisa rozar con la suya, y un fuerte “puc-puc” dentro del pecho. Mi garganta estaba seca, y me empezaban a sudar las manos.
Parece que madonna siempre me avisa de algo, y el resto de música me recuerda lo patética que debe de verse una misma bailando mientras se olvida donde esta.
Nunca fui buena diciendo lo que debía, así que hice lo propio y solté quizás, un error al aire.
Un error que más tarde escribí rozando su pecho, y que floto entre una flor de fresas.

viernes, marzo 10, 2006

Las muñecas también tienen sentimientos


Me siento color carne. No hay sonrisas que alivien el silencio.
No me noto las manos. No hablo. No hablan.
Os quiero. Me odio. Callaros. Me oigo. Demasiado ruido en el silencio.
Os miro y no estáis. De pronto no me encuentro.
En vuestra búsqueda me pierdo. Y todo por ese maldito silencio, por mi guerra perdida, no hay trincheras.
No hay sombras que alivien el silencio.

miércoles, marzo 08, 2006

Un café entre las nubes


Posiblemente sea lo último que lea de mí, y lo primero respecto a ella: Se lo debo.
He roto el silencio que tantas cosas nos dio, y que tantas veces se volvió en contra.
Le debo muchas cosas que ya no podré darle. Se va, se va para siempre sin ni siquiera un roce o un café.
La vida sigue siempre decía, y ahora se ha parado para ella; irónico ¿verdad?.
No se muy bien porque o porque no, pero en cierta manera me ha ahorrado un palo enorme.
La vida elije los caminos y cuando debemos abandonarlos. Pero no entiendo porque ahora, porque así, porque coño nunca llegamos a ese café.
Verme en sus ojos hubiese resultado gratificante, confortador y arriesgado en su día, pero hubiese estado bien darnos esa oportunidad.
Siempre huyendo, y ahora entiendo de que…no de mi, ni de ella misma, sino de su enfermedad.
Vera mis fotos desde allí arriba, en algún lugar, lose. Y yo prometo seguir escribiendo para ella y dedicarle la mejor de mis imágenes. Se lo debo, por aquel café que algún día tomaremos allí arriba.
No la olvidare. La vida sigue, y yo seguiré aquí esperando mi turno con la esperanza que siempre supo mostrarme.
Hazme un hueco entre las nubes, algún día nos veremos allí. Un café con leche por favor.

lunes, marzo 06, 2006

De nuevo las mariposas


La prolongación de ella misma estaba en mi estomago, junto con seis mariposas luminosas.
Su tacto me escribía multitud de sensaciones y tan solo su pupila jugaba a proyectarme.
Un olor a vainilla, y un deseo hecho realidad.
Las mariposas aleteaban tan fuerte que empujaban las agujas del reloj olvidado en la mesa.
El verde me decía que me quedara y mi tímido amarillo tomo el mejor de los vuelos.
No sabía que había eternas mariposas…

miércoles, marzo 01, 2006

En sus zapatos


Una vez conocí a alguien que me aseguro que todo el mundo acababa traficando con sentimientos; yo en ese momento le mire raro.
Mire al suelo y no dije nada, entonces vi sus zapatos (siempre tuve una gran fijación por el calzado de la gente) y algo me dijo que tenia razón, pero también pensé que seria presa de la decepción mas reciente, y tan solo estaba clavando espadas en su ataque.
Ahora miro al suelo, y veo mis pies descalzos, y me da pena saber que creí en ti y no me hiciste caso más que, para gritarlo al resto.
Un montón de hojas que hablan de lo que quedo, y tan solo abundan rencores…
Que triste, aquel hombre tenia razón,y lo peor de todo es que aquel hombre era mi padre.

sábado, febrero 25, 2006

Aquí no hay quien salga


Creíamos que ya era hora de cambiar de antro, así que todas valientes nos dirigimos a un pequeño bar de ambiente.
No estaba mal, siempre y cuando estuviera lleno, que no era el caso.
En la pista central había una madurita desfasada que bailaba sola al son de probablemente la coca en su cerebro.
Se acerca:

-Ya se que sois pareja, pero…¿quieres bailar?
-No, no gracias.
No le llevamos la contraria, así que, para sus ojos somos pareja.
Pero sus ojos desorbitados decían algo más…

-Sois pareja, pero esta otra esta enamorada de esta otra.
-Viven juntas, pero nada más.
-Que si, que yo lo se. Déjala vivir. Sois “aquí no hay quien viva”.
-¿como?
-Que si, tu eres la pija, esta la gilipollas y esta otra la lista. Tu eres una prepotente, y esta otra una soberbia, con ese flequillo….y todas esas chapas; déjala vivir!
-Oye sin faltar, eh.
-Pero que la dejes vivir coño. Que yo tengo 35 años y no me chuleáis.
-Que si, que si…pero déjanos en paz.
-Sois Melrose Place, ¿a que también tenéis piscina?
-Si, si…ala.

(nos empezamos a quemar con la borracha “graciosa”)
Le caen todos los cigarrillos al suelo. Y le roba las gafas a una.

-Yo estoy de vuelta de vuestro pasillo. Que tengo 35 años. Esta quiere a esta, pero esta contigo. Dejala vivir.
-¿Pero que dices? Cada cual esta con la que quiere, y todas contentas que estamos de fiesta...
-¡Sois aquí no hay quien viva!

Claro…y ella el portero, no te jode. No volveremos a ese bar.